Brígida Machado: Tratado de especies de compañía

Por Marta Mantecón

 

La explotación del hábitat, la adaptación al medio o la tensa relación y dependencia del ser humano hacia las nuevas tecnologías son algunas de las cuestiones presentes en los dibujos de Brígida Machado. La artista plantea, con evidentes dosis de sarcasmo y humor, una sucesión de viñetas o compartimentos no acotados que contienen pequeñas escenas yuxtapuestas sin solución de continuidad, protagonizadas por un extraño elenco de personajes concentrados en la realización de diferentes acciones. Junto a ellos aparece todo un repertorio de utensilios y señales de signo muy diverso, desde herramientas de trabajo, enseres domésticos y dispositivos tecnológicos o de entretenimiento a rótulos de advertencia de peligro o símbolos informáticos y hasta una especie de poliedros que actúan como elemento disruptivo con el que introducir cierta noción de orden frente al caos de tanta febril actividad. La agilidad del dibujo y los vivos contrastes de color que salpican las composiciones independizándose de las líneas, genera un profundo dinamismo que intensifica el sinsentido y el disparate de cada escena.

En otros dibujos, observamos una especie de torres levantadas por un insólito elenco de seres híbridos entre humanos y otros animales, que parecen sugerir una posible convivencia entre especies y, por añadidura, la construcción de otros afectos y relaciones, tal vez porque, según señaló Donna Haraway, «somos, constitutivamente, especies de compañía» que nos necesitamos unas a otras, pese a la sinrazón de nuestros comportamientos y lo absurdo de la civilización que hemos construido.

 

Top image: BRÍGIDA MACHADO, Remains, 2018. Mixed media on paper, 120 x 104 cm (Detail). ENQUIRY

 

BRÍGIDA MACHADO, Cash game, 2012. Mixed media on paper, 50 x 35 cm
BRÍGIDA MACHADO, Animal masks, 2012. Mixed media on paper, 50 x 35 cm