Guillermo de Foucault: Pasajes de un relato imposible

Por Marta Mantecón

 

John Berger afirmaba que la creación de una imagen comienza por interrogar lo que vemos y hacer ciertas marcas. Dibujar entonces no es solo disponer sobre el papel, sino también recibir y conocer con la mano, de manera que cada registro contenga toda una experiencia vital que, además, sea susceptible de simultanearse con otras.

Entre el ensayo visual y el cuaderno de apuntes, Guillermo de Foucault estructura sus dibujos como lugares donde coexiste y dialoga toda una constelación de imágenes acompañadas de anotaciones escritas. Esta puesta en escena sirve de punto de partida a una serie de reflexiones sobre la práctica artística, salpicada de notas de humor,  donde cada fragmento, con su propia naturaleza, perspectiva y traducción gráfica, convive con el resto en un espacio indefinido, sin pretensiones de componer un diario o una narrativa lineal. Los dibujos simplemente aparecen, como pasajes de un relato imposible, jalonado de notas digresivas, escenas discontinuas y asociaciones libres, con las que el artista traduce el flujo entre su propia subjetividad y el mundo exterior.  El resultado son pequeños extractos que representan una combinatoria de experiencias, impresiones, paisajes, figuras, referencias artísticas, observaciones e ideas interconectadas en una atractiva y extraña miscelánea, donde las formas adquieren sentido como parte de un mismo conjunto, es decir, una agrupación de elementos con una propiedad común.

GUILLERMO DE FOUCAULT, Untitled, 2019. Colour pencil on paper, 29,7 x 42 cm
GUILLERMO DE FOUCAULT, Taller-infierno, 2020. Watercolour, Indian ink, pencil and collage on multi-technique paper, 49 x 59,4 cm
GUILLERMO DE FOUCAULT, God´s best works, 2020. Watercolour, Indian ink, pencil and collage on multi-technique paper, 49 x 59,4 cm